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SANTA ANA

SANTA ANA

Ana (madre de María)

La tradición la conoce como Santa Ana o Ana, casada con Joaquín, siendo la madre de María y por tanto la abuela de Jesús de Nazaret.

Ana es conocida en hebreo como Hannah. Todo lo que se conoce sobre su vida, incluso su nombre, está basado en los evangelios apócrifos, los cuales no fueron admitidos por la Iglesia dentro de las Sagradas Escrituras debido a que tienen gran cantidad de fantasía y hechos no comprobados. Según el Protoevangelio de Santiago, Joaquín y Ana eran una pareja acomodada, pero estéril. Joaquín fue rechazado al llevar su ofrenda al templo por no tener descendencia. Apenado, Joaquín no volvió a su casa, sino que se dirigió a una montaña, donde rogó a Dios que le diera un hijo ayunando durante 40 días y 40 noches; Ana, mientras tanto, lloraba su dolor. Entonces un ángel se les apareció simultaneamente, anunciando que sus ruegos habían sido escuchados y que concebirían un hijo.

Ana prometió dedicar al niño al servicio de Dios y cumplidos los nueve meses dio a luz a una niña a la que llamó Miriam (María). Al cumplir los tres años, Joaquín y Ana llevaron a María al templo para consagrarla a Dios como habían prometido. María vivió en el templo hasta que cumplió los 12 años, edad en la que fue entregada a José como esposa.

 

Ana es patrona de la Bretaña y muchas ciudades en diversos países, así como patrona de las mujeres trabajadoras y los mineros. Su fiesta es el 26 de julio. Iconográficamente se la representa enseñando a la Virgen María niña o en compañía de María y el Niño Jesús.

Lugares en donde es patrona 

Cientos de ciudades y pueblos la tienen como patrona; por ejemplo:

España Las Palmas de Gran Canaria Las Palmas de Gran Canaria

País Provincia, departamento, etc Población Fechas fiestas patronales
España Asturias Grado 25 y 26 de Julio
España El Bierzo (León) Ocero y Cabañas Raras del 24 al 26 de julio
España Aragón Utebo del 21 al 29 de julio
España Cataluña Castellvell del Camp del 24 al 28 de julio
España Jaén Torredelcampo del 23 al 26 de julio (aprox.)
España Cuenca Carrascosa del Campo del 21 al 27 de julio
España Navarra Tudela del 24 al 30 de julio
España Cáceres Albalá  
España Asturias Naves 26 de julio
El Salvador Departamento de Santa Ana Santa Ana del 17 al 26 de julio
México Tlaxcala Chiautempan del 15 de Julio al 3 de Agosto
España Valencia Albal del 26 al 28 de Julio
Alemania Nordrhein-Westfalen Düren del 26 de julio al 3 de agosto
España Granada Molvízar del 23 al 29 de julio
Italia   Florencia  
Austria   Innsbruck  
Italia   Nápoles  
Canadá   Quebec  
Puerto Rico   Adjuntas  
Estados Unidos Michigan Detroit  
Estados Unidos Connecticut Norwich  
Estados Unidos New Mexico Seama  
Estados Unidos New Mexico Taos  
Filipinas   Marsaskala

Santa Ana, también es patrona de un pueblo de la provincia de Alicante, en España, llamado Valverde.

En un pueblo de Albacete, de España, llamado Férez, en la Sierra del Segura, se venera a la Abuela Santa Ana, en una imagen triple, tallada en una pieza, (Santa Ana, en sus brazos su hija La Virgen Maria, y en sus brazos el Niño Jesús. Es del siglo XVI; de estilo Romano-manierista.

Santa Ana

Madre de la Santísima Virgen María
Fiesta (con 
San Joaquín): 26 de Julio

 

Ana (Hebreo, Hannah, significa gracia) 

Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye los nombres San Joaquín y Santa Ana a los padres de la Santísima Virgen María. El culto a santa Ana se introdujo ya en la Iglesia oriental en el siglo VI, y pasó a la occidental en el siglo X; el culto a san Joaquín es más reciente. Ver:Por sus frutos los conoceréisde San Juan Damasceno.

Todo lo que se conoce de ellos, incluso sus nombres, procede de literatura apócrifa: el Evangelio de la Natividad de María, el Evangelio apócrifo de Mateo y el Protoevangelium de Santiago. El mas antiguo de estos se remonta alrededor del 150 ad.  En el Oriente el Protoevangelium gozaba de gran autoridad, algunas porciones se leían en las fiestas de la Virgen María. En el Occidente, sin embargo, fue rechazado por los Padres de la Iglesia. En el siglo XIII, partes del Protoevangelium de Santiago fue incorporado por Jacobus de Vorágine en su “Leyenda Dorada”.  Desde entonces la historia de Santa Ana se propagó por el Occidente hasta convertirse en una de las santas mas populares de la Iglesia latina.

Los escritos llamados “apócrifos” no fueron aceptados por la Iglesia como parte del canon de las Sagradas Escrituras porque contienen muchos datos que no son confiables.  Pero si contienen  algunos datos de documentos históricos. Lo difícil es distinguir en ellos el grano bueno de la paja. 

El Protoevangelium nos ofrece la siguiente historia: En Nazaret vivían Joaquín y Ana, una pareja rica y piadosa pero que no tenía hijos. Cuando en una fiesta Joaquín se presentó para ofrecer sacrificio en el Templo, fue rechazado por un tal Ruben, bajo el pretexto de que hombres sin descendencia no eran dignos de ser admitidos.  Joaquín, cargado de pena, no volvió a su casa sino que se fue a las montañas a presentarse ante Dios en soledad. También Ana, habiendo conocido la razón de la prolongada ausencia de su esposo, clamó al Señor pidiéndole que retirase de ella la maldición de la esterilidad y prometiéndole dedicar su descendencia a Su servicio.

Sus oraciones fueron escuchadas; un ángel visitó a Ana y le dijo: “Ana, el Señor ha mirado tus lágrimas; concebirás y darás a luz y el fruto de tu vientre será bendecido por todo el mundo”. El ángel hizo la misma promesa a Joaquín, quién volvió a donde su esposa.  Ana dio a luz una hija a quien llamó Miriam (María).  Esta historia se parece a la de la concepción de Samuel en las Sagradas Escrituras, cuya madre se llamaba también Ana (1 Re 1).

Según una tradición antigua, los padres de la Stma. Virgen, siendo Galileos, se mudaron a Jerusalén.  Allí, según la misma tradición, nació y se crió la Virgen Santísima. Allí también murieron estos venerables santos. Una iglesia, conocida en diferentes épocas como Santa María, Santa María ubi nata est, Santa María en Probatica, Santa Probatica y Santa Ana, fue construida en el siglo IV, posiblemente por Santa Elena (madre del emperador Constantino), sobre el lugar de la casa de San Joaquín y Ana.  Sus tumbas fueron honradas hasta el final del siglo IX, cuando los invasores musulmanes la convirtieron en una escuela.  La cripta, que originalmente contenía las santas tumbas, fue descubierta el 18 de marzo de 1889.

Muchas leyendas han sido escritas sobre las vidas de San Joaquín y Santa Ana, causando gran confusión entre los fieles. Según una de ellas, Santa Ana concibió a la Virgen Santísima sin concurso de varón, permaneciendo así virgen. Este error fue condenado por la Santa Sede en 1677 (Benedicto XIV, De Festis, II, 9). 

Veneración a Santa Ana

En la Iglesia del Oriente ya se veneraba a Santa Ana en el siglo IV.  La mejor prueba de ello es que el emperador Justino I (+565) le dedicó una iglesia.  La devoción a Santa Ana se encuentra en los mas antiguos documentos litúrgicos de la Iglesia griega.  En el Occidente no se venera a Santa Ana, excepto quizás en el sur de Francia, hasta el siglo XIII.  Su imagen, pintada en el siglo VIII en estilo Bizantino, fue mas tarde encontrada en la iglesia de Santa María Antiqua en Roma. Su fiesta, bajo la influencia de la “Leyenda Dorada”, aparece en el siglo XIII donde se celebraba el 26 Julio.

En 1382, Urbano VI publicó el primer decreto pontificio referente a Santa Ana, concediendo la celebración de la fiesta de la santa a los obispos de Inglaterra exclusivamente, tal como se lo habían pedido algunos ingleses. Muy probablemente la ocasión de dicho decreto fue el matrimonio del rey Ricardo II con Ana de Bohemia, que tuvo lugar en ese año. La fiesta fue extendida a toda la Iglesia de Occidente en 1584.

Las Reliquias de Santa Ana

Se dice que las reliquias atribuidas a Santa Ana fueron traídas de la Tierra Santa a Constantinopla en el 710. Allí estaban en la iglesia de Santa Sofía en 1333. La tradición de la Iglesia de Apt, en el sur de Francia dice que el cuerpo de Santa Ana fue llevado a Apt por San Lázaro, el amigo de Jesucristo, fue escondido por San Auspicio (+39 8) y vuelto a encontrar durante el reino de Carlomagno. La cabeza de Santa Ana se mantuvo en Mainz hasta el 1510, cuando fue robada y llevada a Düren, Alemania. Lamentablemente, no hay sólidos fundamentos para asegurar la autenticidad de estas reliquias.

Veneración de Santa Ana hoy

 

 

Su imagen milagrosa es venerada en Notre Dame D’Auray, en la diócesis de Vannes. También en Canada, donde es la principal patrona de la provincia de Quebec, el santuario de Santa Ana de Beaupré es bien conocido. Santa Ana es patrona de las mujeres en parto. También es patrona de los mineros, Cristo siendo el oro y María la plata.

ORACION A SANTA ANA Y JOAQUIN

ORACIÓN INICIAL
PARA TODOS LOS DÍAS
 

¡Oh dignísimos abuelos de Cristo, Joaquín y Ana! Yo, miserable pecador, tengo grandísima confianza en vuestros méritos y seguro amparo, sabiendo que nada os negarán vuestro nieto e hija, Jesús y María. Y pues al presente me hallo con un singular anhelo y grave necesidad, he propuesto eficazmente implorar vuestro patrocinio, durante esta Novena, ofreciendo cada día alguna devoción a honra vuestra, para que por vuestra intercesión consiga yo el consuelo que deseo de la divina misericordia, siendo mi fin principal y lo que sinceramente pretendo, la mayor gloria de Dios y la salvación de mi alma. Quiera Su Divina Majestad, por vuestros altos merecimientos, escuchar piadosa mis ruegos, permitir que después de esta Novena logre yo lo que en ella fervorosamente le pido. Amén.

 

*** 

Con humilde y devoto corazón llego hoy por la primera(segunda, tercera etc.) vez a vuestra presencia, ¡oh gloriosísimos abuelos de Jesucristo, Joaquín y Ana: confiado os suplico seáis mis fieles intercesores para con Dios, a fin de que por vuestras heroicas virtudes me conceda lo que tanto deseo y vos no ignoráis. ¡Oh dichosísimo par, Joaquín y Ana, grandísima es la confianza que en vos tengo, creyendo que el clementísimo Dios no podrá negarse a mis instancias si os dignáis de patrocinarlas y recomendarlas con una sola palabra, pues a medida de la soberana honra con que el eterno Padre os ha ensalzado entre todos los demás santos para dignísimos abuelos de su Unigénito, será en el trono de su misericordia poderoso vuestro amparo, y dichosos vuestros devotos! Si el Hijo os aventajó, hasta admitiros por gloriosos padres de su Madre Santísima no puede dejar de escucharos ahora en el cielo, cumpliendo vuestras intercesiones; y si el Espíritu Santo os ha reconocido por tan rectos, que entre todos los justos de la ley antigua os escogió por manantiales de la gracia, ¿cómo os rehusará la que ahora pidiereis para mí, pobre pecador? Y finalmente, si la Santísima Trinidad os ha honrado en la tierra, más que a otros santos, sin duda ahora en el cielo querrá complaceros y acceder a vuestra súplica. Por esto vivo seguro, ¡oh santos protectores míos, Joaquín y Ana! de que rogando vos por mí infaliblemente, seré consolado en mi trabajo. Oidme, piadosos abogados míos, y rogad a Dios por mí. Llegad confiados al trono de la Santísima Trinidad, representando mi aflicción con palabras lastimosas, y lo que merecisteis en la tierra, y pedidle por su infinita bondad que tenga misericordia de mí. ¡Oh amantísimos, benignísimos y clementísimos patronos míos, Joaquín y Ana, oid mi oración, alcanzándome lo que pido; proponed mí necesidad! Os la encomiendo de lo más profundo de mi corazón y ruego que os acordéis piadosísimamente de ella. Hablad a vuestro dulcísimo Nieto una sola palabra cariñosa por mí, diciendo:
Amantísimo Jesús, en nuestra contemplación apiadáos de ese humilde pecador, y concededle lo que tan fielmente solicita. Escuchadle por la mucha confianza que en nosotros tiene puesta, sin permitir que se vaya desconsolado.

  • Fiesta: 26 de julio
  • Madre de la Virgen María
  • Fecha de canonización: culto extendido a toda la Iglesia en 1584
  • Nacionalidad: judía
  • Patrona: contra pobreza, carpinteros, personas sin hijos, caseros, amas de casa, abuelas, trabajadores del cordón, artículos perdidos, mineros, madres, pobreza, mujeres embarazadas, Quebec, Santa Ana Pueblo indio, costureras, esterilidad, mujeres trabajadoras.
  • ORACIÓN A SANTA ANA
    PARA PEDIR POR LOS HIJOS

    Gloriosa Santa Ana, Patrona de las familias cristianas, a Ti encomiendo mis hijos. Se que los he recibido de Dios y que a Dios les pertenecen por tanto te ruego me concedas la gracia de aceptar lo que su Divina Providencia disponga para ellos.

    Bendíceles oh Misericordiosa Santa Ana, y tómalos bajo tu protección. No te pido para ellos privilegios excepcionales; sólo quiero consagrarte sus almas y sus cuerpos, para que preserves ambos de todo mal. A Ti confío sus necesidades temporales y su salvación eterna.

    Imprime a sus corazones, mi buena Santa Ana, horror al pecado; apártales del vicio; presérvales de la corrupción; conserva en su alma la fe, la rectitud y los sentimientos cristianos; y enséñales, como enseñaste a Tu Purísima Hija la Inmaculada Virgen María, a amar a Dios sobre todas las cosas.

    Santa Ana, Tu que fuiste Espejo de Paciencia, concédeme la virtud de sufrir con paciencia y amor las dificultades que se me presenten en la educación de mis hijos. Para ellos y para mí, pido Tu bendición, oh Bondadosa Madre Celestial.

    Que siempre te honremos, como a Jesús y María; que vivamos conforme a la voluntad de Dios; y que después de esta vida hallemos la bienaventuranza en la otra, reuniéndonos Contigo en la gloria para toda la eternidad.

    Así sea.

     

    __________ 

    ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
    (para obtener un favor especial)

    ¡Oh gloriosa Santa Ana que estas llena de compasión por quienes te invocan y de amor por los que sufren! Agobiado con el peso de mis problemas, me postro a tus pies y humildemente te ruego que tomes a tu especial cuidado esta intención mía… Por favor, recomiéndala a tu hija, Santa María, y deposítala ante el trono de Jesús, de manera que El pueda llevarlo a una feliz resolución. Continúa intercediendo por mí hasta que mi petición sea concedida. Pero por encima de todo, obtenme la gracia de que un día pueda ver a Dios cara a cara para que contigo, la Virgen y todos los santos pueda alabarle y bendecirle por toda la eternidad. Amén.

    Jesús, María y Santa Ana, ayudadme ahora y en la hora de mi muerte.

    Santa Ana ruega por mi.

     

    __________ 

    ORACIÓN

    Santa Ana, Madre de la Inmaculada, esposa del Espíritu Santo, por los méritos y la santidad de que os llenó el Espíritu Santo, obtened de ese mismo divino Espíritu muchos y muy dignos operarios para la viña del Señor.

    Por tanto, pedid para todas las familias cristianas el espíritu de piedad y del santo temor de Dios, y para todos los llamados al servicio del Señor, la verdadera humildad y fidelidad, a fin de que el Espíritu Santo pueda obrar en ellos con la fuerza de su divina gracia, haciéndolos dignos instrumentos en la mano del Eterno y sumo Sacerdote. Amén.

     

    __________ 

    ORACIÓN

    Señor, Dios de nuestros padres, tú concediste a Santa Ana la gracia de ser la Madre de Virgen. ¡Con qué adornos de virtud y santidad preparaste a aquella mujer que iba a ser llamada madre por la Madre de tu Hijo!. Realiza también tus maravillas en nuestras almas. Todos tenemos una misión que cumplir en la vida. Ayúdanos a responder a tus santos designios. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

    MODO DE REZAR 

    Devoción que los particulares devotos de tan gran santa practican todos los martes y los días veintiséis de cada mes.

    Se da principio con el acto de contrición y después la jaculatoria siguiente:

    Santa Ana de Dios amada 
    Y de todos alegría, 
    Sed siempre nuestra abogada, 
    Pues sois Madre de María.

    En vez del Padrenuestro se dice:

    Así como esto es verdad, señora mía, haced que mis penas, se me vuelvan alegrías, particularmente las de última agonía.

    En vez de Avemarías, se repite diez veces

    Santa Ana Santísima.

    Se responde:

    Madre de María Sacratísima.

    En acabando así los cinco dieces, se concluye con las siguientes preces:

    Santa Ana abuela de Cristo,
    Madre de la Madre de Dios,
    Por tu grande dicha
    Ten nos compasión.
    Vuelve tus miradas
    A nuestro dolor;
    Enjuga mi llanto,
    Calma mi aflicción.
    ¡Ay mi Señora Santa Ana!
    Con tan bello don naciste
    Que a quien sus penas te cuenta
    Tú siempre lo socorriste.
    Aquí postrada a tus plantas
    Socorro vengo a pedirte:
    Mírame con compasión
    Por el gozo que tuviste
    Cuando a la Virgen María
    Entre tus brazos tuviste.
    Eres Abuela de Dios,
    Consoladora de tristes;
    Consuélame por tus penas,
    Que tan grandes las tuvisteis.

     

    LETANÍAS PARA ESTE ROSARIO

    -Señor, ten piedad de nosotros.
    -Cristo, ten piedad de nosotros.
    -Señor, ten piedad de nosotros.
    -Jesucristo, óyenos.
    -Jesucristo, escúchanos.
    Se repite.
    -Dios Padre celestial,
    -Dios Hijo Redentor del mundo,
    -Dios Espíritu Santo,
    -Dios Uno y Trino,
    Ten piedad de nosotros.
    -Señora Santa Ana,
    -Santa Ana, abuela de Cristo, 
    -Santa Ana, Madre de María Virgen, 
    -Santa Ana, esposa dignísima de Joaquín,
    -Santa Ana, suegra del santo patriarca José, 
    -Santa Ana, arca de alianza, 
    -Santa Ana, monte de Horeb, 
    -Santa Ana, raíz de José, 
    -Santa Ana, descendiente de estirpe real, 
    -Santa Ana, alegría de los Angeles, 
    -Santa Ana, hija de los Patriarcas, 
    -Santa Ana, oráculo de los Profetas,
    -Santa Ana, gloria de los Santos, 
    -Santa Ana, alegría de los Sacerdotes y Levitas, 
    -Santa Ana, nube resplandeciente, 
    -Santa Ana, llena y colmada de gracias, 
    -Santa Ana, modelo de bendición, 
    -Santa Ana, modelo de devoción, 
    -Santa Ana, modelo acabado de paciencia, 
    -Santa Ana, fortaleza de La Iglesia, 
    -Santa Ana, refugio de todos los pecadores, 
    -Santa Ana, protectora de los cristianos, 
    -Santa Ana, alivio y consuelo de los afligidos, 
    -Santa Ana, madre ternísima de las viudas, 
    -Santa Ana, maestra y dechado de Las vírgenes,
    -Santa Ana, protectora eficaz de los navegantes,
    -Santa Ana, especialísima abogada de sus devotos,
    -Santa Ana, luz y refugio de cuantos la invocan,
    -Santa Ana, protectora y aliento de todos los fieles,
    Ruega por nosotros.
    -Cordero de Dios que borras los pecados del mundo, Perdónanos, señor.
    -Cordero de Dios que borras los pecados del mundo, Escúchanos, señor.
    -Cordero de Dios que borras los pecados del mundo, Ten piedad de nosotros.
    -Señor, ten piedad de nosotros. 
    -Cristo, compadécete de nosotros.
    Se repite.
    V. Amó Dios a Señora Santa Ana.
    R. Y tuvo en mucho sus virtudes.

     

    ORACIÓN

    Señora, sea eternamente bendita la gloriosa Señora Santa Ana, por haber tenido la dicha de llevar en su seno a La Santísima Virgen María, Madre de Dios. La acompañamos a tan gran Santa con todo nuestro afecto y particular devoción en la alegría que experimentó su bendita alma en el nacimiento de su Hija y la felicitamos por el generoso sacrificio que hizo al Altísimo cuando la presentó en el Templo.

    Dignaos vos, gran Santa, presentamos con vuestras manos a Jesús y a María, y sed para con ellos nuestra especial protectora y abogada ternísima.

    ¡Qué no debemos esperar, amada Santa mía, de vuestro eficaz valimiento y poderoso patrocinio, si tenemos la dicha de hallar gracia en vuestra soberana presencia!

    No en vano ponemos en vos toda nuestra confianza. Amén.

    ORACIÓN

    ¡Oh Dios, que te dignaste hacer a la Señora Santa Ana la gracia de que fuera Madre de la Madre de tu Unigénito Hijo! Concédenos por tu bondad y misericordia que los que veneramos a tan gran Santa con particular devoción en la tierra, merezcamos lograr su poderoso patrocinio, para después gozarnos en su compañía en la eterna Bienaventuranza del cielo. Amén.

    ÚLTIMA ORACIÓN

    Dios te salve, María llena de gracia, el Señor es contigo, bendita tú entre todas las mujeres y bendita Señora Santa Ana, tu Santísima Madre, de la cual naciste sin mancha de pecado, y de ti nació Jesús Hijo de Dios vivo, que vive y reina por todos los siglos de los siglos. Amén.


     

SANTIAGO APOSTOL

LETANÍA DE SANTIAGO “EL MAYOR”, APÓSTOL

Señor, ten piedad.                                           Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.                                           Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.                                           Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.                                               Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos.                                        Cristo, escúchanos.

Dios, Padre Celestial.                                      Ten misericordia de nosotros.
Dios, Hijo Redentor del mundo.                        Ten misericordia de nosotros.
Dios, Espíritu Santo.                                       Ten misericordia de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios.                           Ten misericordia de nosotros.

Santa María                                                    Ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios.                                      Ruega por nosotros.
Santa Virgen de las vírgenes.                           Ruega por nosotros.

San Santiago, Apóstol de Jesucristo.                                          Ruega por nosotros.
San Santiago, hijo de Zebedeo.                                                   Ruega por nosotros.
San Santiago, nacido de María Salomé.                                       Ruega por nosotros.
San Santiago, que seguiste a Jesús incluso
   antes de ser testigo de Sus milagros.                                       Ruega por nosotros.
San Santiago, que respondiste inmediatamente
   a la primera venida de Jesús.                                                   Ruega por nosotros.
San Santiago, que despreciaste el
   mundo para seguir a Jesús.                                                     Ruega por nosotros.
San Santiago, que dejaste a tus padres
   por amor a Jesús.                                                                   Ruega por nosotros.
San Santiago, que deseaste llamar fuego del
   Cielo contra los que se oponían a extender
   el mensaje salvador de Jesús.                                                  Ruega por nosotros.
San Santiago, uno de los tres testigos presenciales
    de la resurrección de la hija de Jairo.                                       Ruega por nosotros.
San Santiago, uno de los tres testigos
    de la Transfiguración de Cristo.                                               Ruega por nosotros.
San Santiago, uno de los tres que disteis testimonio
   de la agonía de Nuestro Señor en el Huertode Getsemaní.          Ruega por nosotros.
San Santiago, por cuya predicación convertiste nueve
   discípulos  en España.                                                            Ruega por nosotros.
San Santiago, que convertiste a una cantidad innumerable
    de personas en Judea y Samaria por tu predicación.                 Ruega por nosotros.
San Santiago, que desafiaste a los Judíos y
     confundiste a los Escribas y Fariseos.                                    Ruega por nosotros.
San Santiago, que valerosamente discutiste con Pilatos
    y ganaste el día.                                                                    Ruega por nosotros.
San Santiago, que torturaste a los demonios
    enviados por Hermogenus, el gran hechicero.                           Ruega por nosotros.
San Santiago, que conseguiste que Hermogenus
  fuera confinado por los mismísimos demoniosque él envió.          Ruega por nosotros.
San Santiago, que posteriormente liberaste a
   Hermogenus y le hiciste seguidor de Cristo.                              Ruega por nosotros.
San Santiago, que arrojaste libros de hechicería
    a los mares profundos.                                                           Ruega por nosotros.
San Santiago, que curaste a un enfermo de reuma
    agudo e hiciste que alabara el Santo nombre de Dios.               Ruega por nosotros.
San Santiago, que hiciste que tu verdugo compartiese
     tu agonía y obtuviste para él la salvación eterna.                      Ruega por nosotros. 
San Santiago, que te sometiste a ser decapitado
    y sufriste el martirio con alegría.                                              Ruega por nosotros.
San Santiago, que tuviste el privilegio de tener
    una muerte similar a la de Jesús.                                            Ruega por nosotros.
San Santiago, que fuiste bendecido con un bautismo
    similar al de Jesús.                                                                Ruega por nosotros.
San Santiago, que te ganaste el honor de ser el primer mártir
    de entre  los Apóstoles.                                                          Ruega por nosotros.
San Santiago, cuyos restos mortales llegaron a España en
    un pequeño barco sin timón ni velas.                                       Ruega por nosotros.
San Santiago, que cuando tu sagrado cuerpo fue depositado
   en un duro bloque de granito, éste se ablandó para que
    recibieras un adecuado entierro.                                              Ruega por nosotros.
San Santiago, que hiciste que los toros salvajes
     se comportaran como mansos corderos cuando los guiabas
     para tirar del carro que contenía tus sagrados restos.               Ruega por nosotros.
San Santiago, que milagrosamente mantuviste vivo durante
    treinta días a un hombre inocente, injustamente condenado
    y ahorcado.                                                                           Ruega por nosotros.
San Santiago, que salvaste España en muchas ocasiones de
    numerosos enemigos.                                                            Ruega por nosotros.
San Santiago, que montado en un caballo blanco como la
    nieve derribaste sesenta mil enemigos durante el reinado
    del rey Samir.                                                                        Ruega por nosotros.
 San Santiago, que fuiste recompensado con un trono Celestial
    por tu obediencia al Señor.                                                     Ruega por nosotros.
San Santiago, cuyo amor a la pobreza te hizo ganar
    el Reino de los Cielos.                                                            Ruega por nosotros.
San Santiago, que saliste victorioso de la batalla contra
    legiones de demonios y contra todos los poderes de
    la oscuridad.                                                                          Ruega por nosotros.
San Santiago, que despreciando todos los honores mundanos
   y en combate con el mundo saliste finalmente triunfante.           Ruega por nosotros.
San Santiago, que por oraciones y mortificación dominaste
   la carne, y ganaste la eterna corona del Cielo.                           Ruega por nosotros.
San Santiago, siempre voluntarioso para ayudar a aquellos
   que luchan por la defensa del nombre de Dios.                          Ruega por nosotros.
San Santiago, que tanto ayudas a los que están en el exilio.         Ruega por nosotros.
San Santiago, rápido restablecedor de la buena salud.                  Ruega por nosotros.
San Santiago, libertador de aquellos que se encuentran
   en la esclavitud.                                                                      Ruega por nosotros.
San Santiago, consuelo de los afligidos.                                      Ruega por nosotros.
San Santiago, a quién se alaba y se da las gracias con gran
   devoción por el mundo entero.                                                  Ruega por nosotros.
San Santiago, invocado con fe y confianza por todos los
   Cristianos.                                                                              Ruega por nosotros.
San Santiago, a quien se le da enormemente las gracias
   en todas  las naciones.                                                           Ruega por nosotros.

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.                        Perdónanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.                        Escúchanos, Señor.
Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo.                        Ten misericordia de nosotros.

Ruega por nosotros, oh San Santiago.     Para que seamos dignos de las promesas de Cristo.

ORACIÓN

   Dios Todopoderoso y misericordioso, que escogiste doce apóstoles para evangelizar al mundo entero. Entre ellos, tres fueron favorecidos de manera especial por Tu Hijo Jesucristo, quien se dignó a contar con el Apóstol Santiago en este  selecto número. Que por su intercesión seamos dignos de obtener la gloria del Cielo, donde Tú vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 ¡Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos! } (3 veces)

ORACIÓN A SAN SANTIAGO, “EL MAYOR”.

            ¡Gran Apóstol Santiago, familiar cercano de nuestro Señor y aún más cercano a Él por lazos espirituales! Al ser llamado por Él entre los primeros discípulos y ser favorecido con Su especial intimidad, tu respondiste con gran generosidad, dejándolo todo para seguirle a la primera llamada. También tuviste el privilegio de ser el primero de los Apóstoles en morir por Él, sellando tu predicación con tu sangre.

            “Atronador” en el entusiasmo en la tierra desde el cielo, te has mostrado defensor de Su Iglesia una y otra vez, apareciendo en el campo de batalla de los Cristianos para derrotar y dispersar a los enemigos de la Cruz, y llevar a los descorazonados Creyentes a la Victoria. Fuerza de los Cristianos, refugio seguro de aquellos que te suplican con confianza, oh, protégenos ahora en los peligros que nos rodean.

             Que por tu intercesión, nuestro Señor nos conceda Su Santo Amor, filial temor, justicia, paz y la victoria sobre nuestros adversarios, tanto visibles como invisibles, y sobre todo, que un día nos conceda la felicidad de verlo y tenerlo con nosotros en el cielo, en tu compañía y la de los ángeles y santos para siempre. Amén.

SANTIAGO APOSTOL

SANTIAGO APOSTOL

Jacob (llamado Santiago el Mayor o Santiago el de Zebedeo, para distinguir del otro apóstol llamado Jacob, Santiago el de Alfeo o Santiago el Menor), apóstol de Jesús de Nazaret, nacido en Betsaida (Galilea) y muerto en Jerusalén, en el siglo I. También es conocido como San Jaime Apóstol.

Datos de los Evangelios

Hijo de Zebedeo y Salomé. Fue hermano mayor del también apóstol Juan el Evangelista. Su maestro Jesús les puso el sobrenombre de «hermanos boanergués» («hijos del trueno»). Su nombre en hebreo es Jacob (יעקב), pero con el tiempo se ha ido deformando (véase explicación). Fue uno de los primeros que recibieron la llamada de Jesucristo, cuando estaba pescando en el lago de Genesaret junto a su hermano. Tuvo un papel especial en el desarrollo del milagro de la hija de Jairo (Marcos 5, 21-43) y fue uno de los discípulos más apreciados por Jesucristo, de tal manera que estuvo presente en dos de los momentos más importantes de su ministerio -la Transfiguración en el monte Tabor (Lucas, 9) y la oración en el Huerto de los Olivos- junto a Simón Pedro y a su hermano Juan.

¿Evangelización en Hispania?

Según la leyenda, tras el Pentecostés (hacia 33 d. C.), cuando los apóstoles son enviados a la predicación, Santiago habría cruzado el mar Mediterráneo y desembarcado para predicar el Evangelio en la Hispania (actuales España y Portugal). Según unos relatos, su prédica habría comenzado en la Gallaecia, a la que habría llegado tras pasar las Columnas de Hércules, bordeado la Bética y la deshabitada costa de Portugal; otras tradiciones afirman su llegada a Tarraco y su viaje por el valle del Ebro, hasta entroncar con la vía romana que recorría las estribaciones de la Cordillera Cantábrica y terminaba en la actual La Coruña. Esta tradición hace de Santiago el santo patrón protector de España.

La arqueología no aporta datos que corroboren completamente esta historia –como no atestiguan casi ninguna prédica, salvo la paulina–, ya que los primeros cristianos no llegaron a Galicia en el siglo I, sino a mediados del siglo III. Se conoce, sin embargo, que existían poblaciones cristianas importantes ya durante el siglo II en las ciudades de la Bética y la Tarraconense, aunque los restos no permiten distinguirlos claramente de las comunidades judías preexistentes, como en el resto del Imperio, hasta el siglo III. El desarrollo del cristianismo en la Península fue rápido e intenso, como lo indican otras tradiciones y, fundamentalmente, que fuera en Hispania donde se celebrara el primer concilio conocido tras el de Jerusalén (Concilio de Elvira, hacia 303), recién acabada la persecución de Diocleciano.

Martirio en Jerusalén

Fuera de los Evangelios, sólo aparece nombrado en los Hechos de los Apóstoles (Hc 12, 2), cuando, tras una prédica, es martirizado en Jerusalén (es uno de los primeros mártires cristianos) hacia el año 44, degollado por orden de Herodes Agripa I, rey de Judea. Cuando este rey propició el arresto de algunos miembros de la iglesia, para matarlos. Este relato parece contradecir la prédica de Santiago en Hispania. Ademas que los cristianos en eso años (33-44) se habia dispersado de Judea hasta Fenicia, Chipre, y Antioquía.

La tradición que sitúa a Santiago el Mayor en Jerusalén, poco antes de su martirio, la recogen diversos apócrifos neotestamentarios (El libro de la Dormición de María, etc.), todos ellos anteriores al “descubrimiento” de la Tumba del Apóstol. Según estos relatos, cuando María ve cerca su muerte, recibe la visita de Jesucristo resucitado. Ella le pide que quiere estar rodeada por los apóstoles en el día de su muerte, pero que todos ellos están dispersos por el mundo. Jesucristo se lo concede y permite que sea la misma María, por medio de aparición milagrosa, quien avisara a sus discípulos. La aparición de María a Santiago se habría producido sobre un pilar en Caesaraugusta, columna que se sigue venerando en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, en la capital aragonesa.

Entonces él habría hecho todo el viaje de vuelta desde España hasta Jerusalén para encontrar a la Virgen (ya que ella se encontraba viva allí, en la capital de Judea) antes de su dormición, y entonces habría encontrado la muerte en el martirio. La leyenda se cierra con que sus discípulos habrían llevado su cuerpo (conservado de alguna manera) por el mar Mediterráneo en una mítica embarcación de piedra y habrían costeado el Atlántico nuevamente hasta Galicia, donde lo habrían enterrado justamente en Iria Flavia, donde el obispo Teodomiro lo halló.

 La supuesta tumba del Apóstol

Alrededor del año 813, en tiempos del Rey de Asturias Alfonso II el Casto, un ermitaño cristiano llamado Paio le dijo al obispo gallego Teodomiro, de Iria Flavia (España), que había visto unas luces merodeando sobre un monte deshabitado. Hallaron una tumba donde se encontraba un cuerpo degollado con la cabeza bajo el brazo.

Sobre los restos que se conservan bajo la catedral de Compostela jamás se han realizado pruebas científicas, y la autenticidad de los mismos ha sido puesta en duda en numerosas ocasiones, entre otros, por el célebre historiador católico Claudio Sánchez Albornoz: «…pese a todos los esfuerzos de la erudición de ayer y de hoy, no es posible, sin embargo, alegar en favor de la presencia de Santiago en España y de su traslado a ella, una sola noticia remota, clara y autorizada. Un silencio de más de seis siglos rodea la conjetural e inverosímil llegada del apóstol a Occidente, y de uno a ocho siglos la no menos conjetural e inverosímil traslatio. Sólo en el siglo VI surgió entre la cristiandad occidental la leyenda de la predicación de Santiago en España; pero ella no llegó a la Península hasta fines del siglo VII.» (C. Sánchez Albornoz: “En los albores del culto jacobeo”, en Compostellanum 16 (1971) pp. 37-71).
Por una parte, se ha documentado arqueológicamente la existencia previa de un cementerio de origen céltico y reutilizado en distintas épocas por diversos grupos: por los primeros cristianos llegados a la zona de Galicia (después del año 250 aproximadamente), por los suevos (pueblo guerrero germano que ocupó Galicia entre 411 y 585), por los visigodosgodos del oeste», pueblo germano que ocupó España entre 585 y 711 y que en ese periodo tenía su capital en Toledo), y por los musulmanes en el siglo VIII. Estos descubrimientos sólo prueban que Compostela era una necrópolis precristiana, pero no soluciona nada con respecto a la tumba de Santiago, cuyos restos podrían pertenecer bien al mismo apóstol (el tráfico de reliquias comenzaba a desarrollarse en ese periodo), bien a cualquier otro mártir cristiano. Incluso algunos proponen que se trate de los restos del mismísimo Prisciliano.

El rey Alfonso ordenó construir una iglesia encima del cementerio (compositum), origen de la catedral de Santiago de Compostela («Santo Jacob del compositum»). Otros sostienen que la palabra Compostela proviene de campus stellae: «campo de las estrellas», debido a las luces que bailoteaban sobre el cementerio (véase fuego fatuo).

El Camino de Santiago

El supuesto descubrimiento de la Tumba del Apóstol supuso para el rey astur una serie de beneficios: la aglutinación de sus territorios como un solo reino, bajo la especial protección del Apóstol, y la cristianización de la antigua “Vía del Finisterre”, ruta seguida tradicionalmente por muchos pueblos de religión céltica, hasta el pretendido fin del mundo. De hecho, las peregrinaciones galas hacia el noroeste de España se han probado arqueológicamente y se puede afirmar que los celtas - en el primer milenio antes de nuestra era - recorrían toda Europa para ir a estos sitios, donde celebraban sus matrimonios y otros ritos. Este camino precristiano se convierte así en el Camino de Santiago o Ruta jacobea, y Compostela en el tercer núcleo de peregrinación medieval, tras Roma y Jerusalén.

En el año 1122, el papa Calixto II instituyó y proclamó que en adelante tuvieran la consideración y privilegios de Año Santo Jacobeo todos los años en los que la fiesta litúrgica de Santiago, el 25 de julio, coincidiera con el día domingo. Los próximos años jacobeos tendrán lugar en 2010 y 2021.

 Santiago contra el Islam

El rey Alfonso y sus descendientes convierten al apóstol en un símbolo del combate contra el islam, naciendo así la imagen de Santiago Matamoros, que se prodigó a lo largo de la ruta jacobea. En el año 859, el rey Ordoño I dijo haber obtenido la victoria sobre los moros (musulmanes) porque se le apareció el apóstol Santiago Matamoros.

Santiago, titular de hermandades

Es una devoción constante en España, siendo el centro de muchas cofradías a lo largo de la península Ibérica. En Huelva es una hermandad joven que se vuelca con el barrio. Otro ejemplo es un pequeño pueblo de La Rioja, Viniegra de Abajo, y es la Cofradía de Hermanos de Santiago.

 Reliquias

El Monasterio de Cañas posee una reliquia que dicen ser las herraduras del caballo de Santiago, que recogería Diego López II de Haro en la batalla de las Navas de Tolosa y entregaría a su hermana Doña Urraca López de Haro, cuarta abadesa del monasterio.

Fiestas en su honor

Como Patrón de España que es, Santiago el Mayor (más conocido como Santiago Apóstol) es también el patrón de numerosos pueblos y ciudades que el día 25 de julio celebran en su honor fiestas tanto paganas como religiosas. Santiago de Compostela es la ciudad que mayores fiestas organiza en su honor. La catedral de la ciudad acoge esos días la mayor afluencia de peregrinos del año. Santiago Apóstol es también el Santo patrón de la ciudad de Santa Cruz de Tenerife (Canarias).

Además de Santiago de Compostela otros pueblos españoles repartidos por todo el territorio nacional tienen celebraciones en honor a Santiago Apostol: Valcabado del Páramo, en la provincia de León, es uno de ellos, pero hay muchos más. Procesiones, misas y ruegos junto a verbenas, conciertos o actividades infantiles.

 

MADRE DEL CARMELO, OH REINA DE PAZ

RUEGA POR NOSOTROS, AL DIOS DE BONDAD.

 

SALVE, SALVE VIRGEN DEL CARMEN.

SALVE, SALVE, SALVE OH MADRE.

 

ES TU ESCAPULARIO INSIGNIA DE AMOR.

ES CAMINO CIERTO DE LA SALVACION.

 

SALVE, SALVE VIRGEN DEL CARMEN.

SALVE, SALVE, SALVE OH MADRE.

Carnet de la Virgen del Carmen

 

Te acompañaré en tus viajes 

                     y

Te protejeré de las malas enfermedades

 

                                           ORACION A LA VIRGEN DEL CARMEN

Nos presentamos ante Tí, Madre nuestra del Carmen, para decirte que queremos ser mejores;

para que nos enseñes a amar a Jesús como Tú le amaste, como Tú le amas.

Queremos que Jesús lo sea todo en nuestra vida, como lo fue en la tuya.

Que vivamos para Él como viviste Tú.

Que sepamos amar a nuestros hermanos, los hombres, como Tú les amastes, dándoles 

lo mejor de nosotros mismos, como se lo diste Tú al pie de la cruz.

Queremos que seas nuestra esperanza en los momentos difíciles de la vida.

Quisiéramos nos dieses la gracia de vivir todos unidos como quieres vernos Tú, la Madre de todos.

Todas estas súplicas las ponemos en tus manos.

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