Mírame ¡oh Señor!
Con tus ojos dulces llenos de piedad.
Que Tú sólo sabe como quiere mi alma Tú dulce mirar.
Oscura es la senda, sin los ojos tuyos pródigos de luz.
Reseca la fuente, sin flores el prado, cubierto de sombras el inmenso azul.
Desde que te fuiste a ese Reino tuyo, vivo sin vivir…
Como ave perdida en hoscos breñales…
¡Un hueco quiesiera donde ir a morir!.
¿Por qué me dejaste Señor en la vida, si Tú ya sabías de mi hondo sentir, si Tú eras la vida de la vida mía?. ¿Que quieres que sea Mi vida sin Tí?.
¡Te espero, te llamo, te busco en la aurora, cuando viene el sol!…
Al lago y al bosque que besa la luna, les pido tu vida…
¡Tú vida, Señor!…
¡Y nadie reponde a las ansias mías, desde que te fuiste tan lejos de mí!…
¡Déjame encontrarte una vez tan solo, mirarme en tu ojos, y despúes morir!.
Cofradía San Judas Tadeo
Calahorra, 28/02/2008.











