VISITA A LA VIRGEN DEL CARMEN
Nota.- Esta visita hecha 9 días seguidos vale por novena a la Virgen del Carmen.
Por la señal…
Acto de contrición.
ORACIÓN PREPARATORIA
Virgen del Carmen, Reina Hermosa y Madre mía muy amada: Aquí me tienes rendido a tus plantas con vivos deseos de consagrarme todo a TI, de contemplar tus celestiales encantos e imitar tus inefables virtudes. Ayudadme Madre mía, para que haga con fruto esta visita; que mi corazón se encienda, compenetre y funda con el tuyo; para que, queriendo lo que Tú quieres y obrando en todo conforme a tus deseos, tenga la incomparable dicha por tu misericordia, de ser yo verdadero hijo tuyo y Tú dulce Abogada y cariñosa Madre Mía.
Amén.
INVOCACIONES
Madre mía del Carmen, yo te recomiendo las necesidades de la Iglesia Católica, del Sumo Pontífice y de España.
Avemaría.
Madre mía del Carmen, yo te recomiendo las necesidades de los Cofrades del Escapulario y el alivio de las venditas almas del Purgatorio, especialmente las más olvidadas.
Avemaría.
Madre mía del Carmen, yo te recomiendo las necesidades de mis padres, parientes, amigos y las mías propias.
Avemaría.
Ahora, según tu devoción y necesidades, rezas el rosario, 6 salves, o 12 avemarías.
Santurario de Ntra. Sra. La Virgen del Carmen
Calahorra (La Rioja).
ORACION FINAL
¡Oh Madre mia, Reina amorísima del Carmen!.
Cuando pienso en los grandes favores que me habéis hecho
con vuestro Escapulario, mi corazón se confunde.
¡Madre de mi alma!, ¿Qué os daré por tan señalado favor?.
Mi corazón, Reina mía, mi corazón, aunque pobre,
quiero que sea para Vos; vuestro para siempre…
No me dejéis, Madre mía;
Acordaros de que por vuestro Escapulario soy especialmente vuestro;
Acordaros de que mi corazón está sellado con vuestro Escapulario;
Acordaros, Vida de mi alma, de que soy cofrade vuestro;
Acordaros Esperanza mía y Refugio de las almas afligidas,
de que estamos en este valle de lágrimas y mundo de tentación…
¡Oh, jamás, Reina mía, manche el demonio mi alma…
jamás se yo infiel a vuestro amor.
Con vuestra ayuda, Madre de mi alma, venceré todas las tentaciones.
Si Vos me miráis con ojos de misericordia, Vida mía y Esperanza mía,
no podrá el enemigo complacerse en mi perdición.
Ayudadme… ayudadme, Madre mía: no me dejéis…;
Miradme con compasión…;
Mostrad que soy mi Madre, que yo procuraré portarme como hijo
y cofrade vuestro.
Fiada mi alma en vuestro corazón de Madre,
me voy lleno de paz y Santa alegría.
Adiós, hermosura del Carmelo.
Adiós, Reina del Cielo.
Adiós, Madre mía.
Adiós.












