Que dolor, SEÑOR que tristeza de corazón. No permitas que me olvide de que están contigo SEÑOR, que ellos ya tienen la vida y yo todavía no.
Siempre los tengo presentes, como me gustaría tocarlos, decirles cuanto los quiero, no me dí cuenta, no me acorde que TÚ nos llamas en cualquier momento SEÑOR, que nuestro sitio no es este que TÚ nos has creado y a TI tenemos que volver y me duele el corazón SEÑOR.
Sólo soy feliz en mi dolor pensando en TI, en TÚ dolor, en TÚ cruz. Por que gracias a TÚ cruz, sé que mis hermanos y seres queridos, no han muerto, sólo se han adelantado en el camino de la vida.
Y te pido ayuda SEÑOR, para que con mis hermanos de la tierra no me olvide de que hoy estoy aquí, pero… ¿y mañana?, ¿dónde estaré?. No dejes que me olvide SEÑOR que les quiera como si fuera la última vez, que les ayude como si fuera la última vez.
Ayúdame SEÑOR, a no tener la maleta vacía cuando me toque el viaje, que la tenga llena de amor, buenas obras, caridad, perdón, y FE, SEÑOR. Todo eso me vale para aquí y para alla SEÑOR, ya que eso nos has enseñado con TÚ palabra. Nunca nos has pedido, coches, ni pisos, ni joyas. Eso de nada vale para TI, SEÑOR.
Diles a mis hermanos JESÚS, que les echo de menos, que los llevo en el corazón, que los quiero con locura y que sé que les ayuda la oración. Que la oración es el camino más directo para alimentar el alma y ellos ahora la tienen muy bella y viva junto a TI, JESÚS.
Diles que nos cuiden, que no nos dejen caer en tentación del olvido de TÚ vida, que es la nuestra y definitiva SEÑOR.
Rosa Marmol (Presidenta Cofradía Santo Judas Tadeo)











