JESÚS, CONFÍO EN TI

ORIGEN BÍBLICO DE ESTA DEVOCIÓN
Dios mostró su Misericordia cuando Adán y Eva pecaron. En la Revelación, Él mismo se manifiesta como “Misericordioso y Clemente” (Éxodo, 34,6-7).
La oración de los creyentes a la Misericordia Divina, ha dado lugar a hechos históricos, como: La salida de Egipto, el perdón a David, etc. La Sagrada Escritura tiene más de 300 citas.
Pero los hombres ni valoramos ni imploramos lo suficiente la Misericordia Divina, por eso Jesús se apareció en Polonia desde 1931 a 1938 a Sor Faustina, encomendándole la misión de recordar a los hombres toda la verdad de la Misericordia de Dios y, a la vez, enseñar nuevas formas de devoción y culto, para pedir y así lograr nuestra conversión de vida.
El 30-04-2000 Juan Pablo II canonizó a Sor Faustina y designó como “Domingo de la Misericordia Divina” al Segundo Domingo de Pascual.
PALABRAS DE JESÚS A SANTA FAUSTINA
“Mi Misericordia es más grande que todas las miserias de tu alma y las del mundo entero. Por tu alma bajé del Cielo a la tierra, y me dejé clavar en la Cruz”. (V,80)
“Cuando te acercas a la Confesión, sumérgete en mi Misericordia con gran confianza. Si tu confianza es grande, mi generosidad no tendrá límites”. (VI, 6)
“Quienes deciden no pasar por mi Misericordia, (confesión) tendrán que pasar por la puerta de mi Justicia”. (III,39)
“No quiero castigar a la Humanidad doliente, sino que antes del Día de la Justicia, envío el Tiempo de la Misericordia”. (V,155)
Esta vida es el “Tiempo de la Misericordia”, si la imploramos, la tenemos con el prójimo y la recibimos en el Sacramento de la Penitencia, Dios Padre nos tratará con infinita Misericordia, si no, nuestro rechazo hará que actúe en Justicia.
PROMESAS A LOS QUE PROPAGUEN ESTA DEVOCIÓN
“A las almas que propaguen la devoción a mi Misericordia, las protegeré durante toda su vida”. (III,20)
CONDICION PARA ALCANZAR LAS PROMESAS:
CONVERSIÓN DE VIDA
Toda conversión de vida implica la confianza en Dios y la misericordia con el prójimo.
CONFIANZA EN DIOS: “Cuanto más confiía el ama, más alcanza”. (V,148)
La Misericordia de Dios es infinita, pero la podemos limitar con nuestra falta de confianza en Él o nuestra falta de misericordia con el prójimo.
MISERICORDIA CON EL PRÓJIMO: “Si un alma no practica la misericordia de alguna manera, tampoco la alcanzará de Mí en el día del Juicio”. (IV,57)
POR ESO ORAMOS: “Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden”. (Mt 6,12). Pedimos a Dios perdón, en la misma medida que nosotros lo practicamos con el prójimo.
NUEVAS FORMAS DE CULTO Y PROMESAS
CUADRO DE JESÚS MISERICORDIOSO
Jesús dijo a Sor Faustina: “Pinta un cuadro según me estás viendo, con la invocación: <JESÚS , CONFÍO EN TI>. Quiero que se venere en el mundo entero”. (I,18)
“Los dos rayos que salen de mi Corazón significan la Sangre y el Agua que brotaron el día de mi Sacrificio en la Cruz. El pálido significa el Agua, que purifica las almas. El rojo, la Sangre que les da la vida”. (I,130).
“Prometo que el alma que venere ese Cuadro, no se perderá. Prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte Yo mismo la defenderé como a mi Gloria”. (I,18). En tu hogar y en tu cartera ponlo en un lugar preferente.
DOMINGO DE LA MISERICORDIA
“El domingo siguiente al de Pascua de Resurrección se celebra la Fiesta de la Misericordia. Ese día, los Sacerdotes deberán predicar a las almas de mi infinita Misericordia”. (II,40)
“El alma que acuda a la Confesión y reciba la Sagrada Comunión, obtendrá el perdón total de sus culpas y del castigo”. (pena) (II,138)
Jesús quiere que el “Domingo de la Misericordia” vaya precedido de una novena, rezando el Rosario de la Misericordia.
“Durante esta Novena concederé a las almas todas las gracias”. (II,197)
ROSARIO DE LA MISERICORDIA
El Señor le dedicó 14 revelaciones: “Por medio de este Rosario obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con mi Voluntad”. (VI, 93)
“Quien lo rece, alcanzará gran Misericordia en la hora de su muerte”. (II, 129)
“Cuando los pecadores empedernidos recen este Rosario, llenaré sus almas de paz, y será feliz la hora de su muerte”. (V, 124)
Comienza con un PADRE NUESTRO, AVE MARÍA Y CREDO, y luego con un rosario, reza 5 decenas. Cada decena comiénzala diciendo:
“PADRE ETERNO, YO TE OFREZCO EL CUERPO Y LA SANGRE, EL ALMA Y LA DIVINIDAD DE TU AMADÍSIMO HIJO, NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, COMO PROPICIACIÓN POR NUESTROS PECADOS Y LOS DEL MUNDO ENTERO”.
Sigue, repitiendo 10 veces, en cada decena:
“POR SU DOLOROSA PASIÓN, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO”.
Al fina, repite tres veces:
“SANTO DIOS, SANTO FUERTE, SANTO INMORTAL, TEN MISERICORDIA DE NOSOTROS Y DEL MUNDO ENTERO”. (I, 197)
Por último, es bueno rezar la SALVE.
REINA Y MADRE DE MISERICORDIA: ¡VUELVE A NOSOTROS ESOS TUS OJOS MISERICORDIOSOS Y MUÉSTRANOS A JESÚS, FRUTO BENDITO DE TU VIENTRE!
HORA DE LA MISERICORDIA
Jesús llamó “Hora de la Misericordia” a las 3 de la tarde, por ser la hora de su muerte, diciendo:
“A las 3 de la tarde implora mi Misericordia, especialmente para los pecadores y, aunque sea por un momento, contempla mi Pasión; sobre todo el abandono en el momento de mi Agonía. Esta es la hora de la gran Misericordia para todo el mundo. En esta Hora no negaré nada al alma que lo pida por los méritos de mi Pasión”. (IV, 59)
ORA CADA DÍA, A LAS 3 DE LA TARDE:
“Expiraste, Jesús, pero tu muerte hizo brotar un manantial de vida para las almas, y el océano de tu Misericordia inundó al mundo entero. ¡Oh!, Fuente de Vida, insondable Misericordia Divina, inunda al mundo entero derramando sobre nosotros hasta tu última gota de sangre”. (IV, 59)











