
Doy las gracias por todas las cosas buenas que me están sucediendo este año.
La gratitud es un don para mí y para los demás.
La dicha que comparto me vuelve multiplicada.
Lo bueno de ser de la religión católica, es que somos libres de hacer lo que nos dicte el corazón sin ninguna obligación. ¿Verdad que Ud. es creyente aunque no vaya a misa o rece?. A que Ud. cuando tiene un problema se acuerda de Dios, y se vuelve sumiso, no se preocupe ni se sienta mal, es normal, todos somos un poco así y vamos siempre a lo nuestro sin pensar en los demás, y viviendo al día, sin pensar lo que puede pasar mañana. Sí…, la FE, la ESPERANZA y la CARIDAD se acabasen…, para que eso no suceda: purifiquen su FE.












