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Posts Tagged ‘Novena a Santa Teresita-Novena 24 Glorias.’


Hola amigos, de nuevo os queremos invitar a la primera Novena del año en honor a Santa Teresita, para que este 9 de Enero comenzemos juntos como hermanos. Una Novena conjunta. En un deseo por el cual pongamos y hagamos nuestros proyectos, metas, deseos y decisiones de este nuevo año que comienza en las manos de Nuestro Señor, y que por medio del ejemplo de  nuestra Santa Teresita lleguemos a ser verdaderos evangelizadores del amor de Dios, siendo éste el verdadero camino que nos llegue a Dios y a la felicidad.

De este modo, os invitamos a que visiteis la web: http://www.lluviaderosas.com, y participeis en la novena.

La novena puede hacerse en cualquier día del mes, pero es preferible hacerla del 9 al 17 de cada mes, a fin de participar en la comunión de oraciones de todos los que la realizamos alrededor del mundo.


Así comenzó…

El Padre Putigan, sacerdote de la compañía de Jesús, el día 3 de diciembre de 1925, comenzó una Novena en honor a Santa Teresita del Niño Jesús, pidiendo a la milagrosa Santita una gracia importante.

Con esta intención comenzó a rezar durante la novena 24 Glorias, en acción de las gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de sus existencia terrena. Pidió el Padre que le diera una señal de que su Novena era escuchada, y esta señal sería recibir una rosa. En el tercer día de la novena, una persona busca al Padre y le ofrece una linda rosa bermeja.

El día 24 de Diciembre del mismo años comenzó una nueva Novena, pidiendo ahora como señal una rosa blanca. En el cuarto día de la novena, una Hermana le trajo una linda rosa blanca diciendo: “Aquí está una rosa que Santa Teresita envía a vuestra reverencia”.

Sorprendido preguntó el Padre: “¿De dónde viene esta rosa?. Fui a la capilla donde se encuentra una bella imagen de Teresita, y al aproximarme al Altar cayó a mis pies esta rosa. Quise acomodarla nuevamente en el jarrón, pero me acordé de traérsela”.

El Padre alcanzó las gracias pedidas en la Novena, y decidió propagarla formando una cruzada de oración en honor a Santa Teresita.

Así, del 9 al 17 de cada mes, todas las personas que deseen hacer la Novena, unen a sus intenciones las de las personas que, en la misma época hacen la Novena, y se forma de esta manera una bella comunión de oraciones.

¡¡¡Precioso…, ¿verdad?!!!.

Lluvia de Rosas, es un lugar de encuentro para todas aquellas personas que tenemos la necesidad de orar unidas por medio de la intercesión de Santa Teresita, ya sea por peticiones concretas o en agradecimiento por las gracias recibidas.

Todos los días 9 de cada més, y durante los nueve días siguientes, rezaremos a la Santísima Trinidad, en acción de gracias por los favores y gracias con que enriqueció el alma de Santa Teresita del Niño Jesús.

Te invitamos a ofrecerla por tus intenciones y por las de todos aquellos que dejamos nuestras peticiones.

Si necesitas oración o quieres unirte al grupo de personas que realizamos dicha novena todos los meses, apúntate, súmate… ¡te estamos esperando…!

http://www.lluviaderosas.com


Sta. Teresa de Lisieux



“Aunque tuviera sobre la conciencia todos los pecados que pueden cometerse, iría, con el corazón roto de arrepentimiento, a echarme en brazos de Jesús, pues sé cómo ama al hijo pródigo que vuelve a él.”

“En las instrucciones particulares que daba a cada una de las novicias, siempre se volvía a lo mismo: humildad, pobreza espiritual, sencillez y confianza en Dios.”

“Lo que más vi brillar en ella durante su última enfermedad fue la sencillez, la desconfianza de sí misma, la humildad, el recurso constante a la oración y a la confianza en Dios.”

“¡Qué fácil es agradar a Jesús, cautivar su corazón! Lo único que hay que hacer es amarle, sin mirarse uno a sí mismo y sin examinar demasiado los propios defectos…”

“¡Qué importa, Jesús mío, que yo caiga a cada instante! En ello veo mi debilidad, y eso constituye para mí una ganancia…”

“Sólo tenemos el breve instante de la vida para dar a Dios.”

“Lo que me sustenta durante la oración, por encima de todo, es el Evangelio. En él encuentro todo lo que necesita mi pobre alma.”

“No tenemos más que esta vida para vivir de fe. No hemos de desear ver nada.

“Coloquémonos humildemente entre los imperfectos, considerándonos almas pequeñas a las que Dios tiene que sostener a cada instante. … (…) … Sí, basta con humillarse, con soportar serenamente las propias imperfecciones. ¡He ahí la verdadera santidad!”

“En las instrucciones particulares que daba a cada una de las novicias, siempre se volvía a lo mismo: humildad, pobreza espiritual, sencillez y confianza en Dios.”

“Las obras extraordinarias no están a mi alcance. ¿Cómo demostraré a Dios mi amor si éste se prueba en las obras? Por mis pequeñas acciones y sacrificios. ¡Como niña, sembraré de flores sus caminos! y Jesús los mirará complacido.”

“Jesús no baja del cielo un día y otro día para quedarse en un copón dorado, sino para encontrar otro cielo que le es infinitamente más querido que el primero: el cielo de nuestra alma, creado a su imagen y templo vivo de la adorable Trinidad.”

“Jesús no tiene necesidad de libros ni de doctores para instruir a las almas. Él, el Doctor de los doctores, enseña sin ruido de palabras.”

“En medio de esta mi impotencia, la Sagrada Escritura y la Imitación de Cristo vienen en mi ayuda. En ellas encuentro un alimento sólido y completamente puro. Pero lo que me sustenta durante la oración, por encima de todo, es el Evangelio. En él encuentro todo lo que necesita mi pobre alma. En él descubro de continuo nuevas luces y sentidos ocultos y misteriosos.”

Tenía hecho el “acto heroico”, y había puesto en las manos de la santísima Virgen todos sus méritos de cada día, para que ella los aplicase en favor de estas almas sufrientes.

“No se puede hacer bien alguno cuando uno se busca a sí mismo.”

“Cuando no siento nada, cuando soy INCAPAZ de orar y de practicar la virtud, entonces es el momento de buscar pequeñas ocasiones, naderías que agradan a Jesús más que el dominio del  mundo e incluso que el martirio soportado con generosidad. Por ejemplo, una sonrisa, una palabra amable cuando tendría ganas de callarme o de mostrar un semblante enojado.”

“La felicidad solo se halla en esconderse y en vivir en la ignorancia de las cosas creadas.”

“Mantengámonos muy lejos de todo lo que brilla, amemos nuestra pequeñez, deseemos no sentir nada. Entonces seremos pobres de espíritu y Jesús irá a buscarnos, por lejos que nos encontremos, y nos transformará en llamas de amor.”

“¡Qué grande es, pues, el poder de la oración! Se diría que es como una reina que en todo momento tiene acceso libre al rey y que puede alcanzar todo lo que pide.”

“Toda mi fuerza se encuentra en la oración y en el sacrificio; esas son las armas invencibles que Jesús me ha dado, y logran mover los corazones mucho más que las palabras.”

“La oración es un impulso del corazón, una simple mirada lanzada hacia el cielo, un grito de gratitud y de amor, tanto en medio del sufrimiento como en medio de la alegría.”

“Entendí que nuestro Señor no llama a los que son dignos, sino a los que él quiere.”




La llegada de un niño renueva las esperanzas, dicipa los temores, aumenta el amor.

Que el 2010 nuestra vida y nuestro testimonio se unan al Niño que quiso poner su morada entre nosotros y así, juntos, con Él como Arquitecto, construyamos un nuevo mundo.

Con mi bendición.
Padre Claudio. (www.lluviaderosas.com)




NOVENA A SANTA TERESITA –  Novena 24 Glorias._________________________________________

PRIMER DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas en sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del Cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!, por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerzas para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.

ORACIÓN PARA EL PRIMER DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por aquel volcán de amores que inflamó tu corazón, cuyos divinos ardimientos fueron el dulce martirio que consumió tu vida “con ansias de amores inflamada”, haz que yo también yo, ¡oh Santa Teresita!, a sólo Dios entregue totalmente mi corazón con todas sus esperanzas y con todos sus ensueños, para que le transforme, le resucite y le salve. Amén. (Realiza la petición por todas la intenciones recibidas).
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su existencia terrena.

“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén”.

ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”

SEGUNDO DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.

ORACIÓN PARA EL SEGUNDO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por los perfumes de santidad que exhalaste durante tu vida, escondida cual humilde violeta en el jardín del Carmelo, haz que pueda también mi alma, libre de los malos olores del pecado, agradar a Dios con el suave olor de las virtudes cristianas. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas).
Rezar 24 Glorias en acción de agracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de sus existencia terrena.

“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén”.

ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “desahojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”



TERCER DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL TERCER DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por los pasos de inocencia y de candor que diste en la florida senda de tu caminito, que fue camino de infancia espiritual, haz que los pasos de mi vida no corran por los derroteros de la perdición; sino que, pasito a paso, suba la senda cuesta arriba que conduce a la gloria. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas).
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, ya apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu campañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi vida y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”

CUARTO DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL CUARTO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por la celestial pureza que adornó tu corazón cual los lirios a los valles y la “nieve” a las alturas alcánzame, azucena del Carmelo, la pureza en pensamientos, palabras y obras. Defiéndeme en la tentación, y cubre con las azucenas de tu pureza la fealdad de éste pobre corazón mío inquieto y apasionado. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas)
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén”.
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra de las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús de mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”
QUINTO DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios de cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas la alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL QUINTO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por el empeño grande que pusiste en “pasar por la Tierra haciendo bien”, yen esparcir en los corazones el amor y la esperanza, haz que también yo pase mi vida sembrando bondades para recibir allá arriba el galardón del ciento por uno con la vida perdurable y feliz. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas)
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”
SEXTO DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL SEXTO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por aquella continua tendencia de “empequeñecerse2 que fue el tema de tu Santa vida, haz que sepa también yo ser una “alma tan pequeñita” que encuentre la verdadera grandeza en los brazos del sacrificio y la Cruz; y aprenda a ser grande en lo pequeño y amar la humildad… la “pequeñez”, para entrar más fácilmente por las puertas de la gloria al gozo eterno. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas).
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén”.
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito”  de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heroicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar! en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”
SEPTIMO DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas la alegrías que el mundo encierra, ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL SEPTIMO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por aquel martirio tan continuado que sufrió tu espíritu en la incesante negación de la naturaleza, haz que aprenda a negar mis caprichos y veleidades y a pagar, cual tú, los desprecios del prójimo con una sonrisa heróica y celestial. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas).
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heróicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y provenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”
OCTAVO DÍA:
¡Santa Teresita!. Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL OCTAVO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por la paciencia admirable con que supiste disimular y sufrir las enfermedades que en la Cruz te pusieron, ¡oh! que pueda yo también, Santita mía, llevar si no con alegría, a lo menos en conformidad con la voluntad de Dios los achaques y miserias de este cuerpo de barro para que un día resulte embellecido en la gloria. Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas)
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de sus existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heróicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”
NOVENO DÍA:
¡Santa Teresita!.Vengo a tus plantas lleno de confianza a pedirte favores. La cruz de la vida me pesa mucho, y no encuentro más que espinas entre sus brazos. ¡Florecita de Jesús!, envía sobre mi alma una lluvia de flores de gracia y de virtud para que pueda subir el calvario de la vida embriagado en sus perfumes. Mándame una sonrisa de tus labios del cielo y una mirada de tus hermosos ojos… Que valen más tus caricias que todas las alegrías que el mundo encierra. ¡Dios mío!. Por intercesión de Santa Teresita, dadme fuerza para cumplir exactamente con mi deber, y concededme la gracia que en esta novena le pido. Amén.
ORACIÓN PARA EL NOVENO DÍA
¡Florecita de Jesús!. Por el heroico valor con que apuraste el cáliz en el trance amargo de tu agonía; y por la dulce calma con que esperaste la fría llamada de la muerte,  pueda yo también cerrar los ojos a esta vida mortal repitiendo las hermosas palabras que al morir pronunciaste: “Oh… ¡Le amo!… ¡Dios mío… os… amo!.” Amén. (Realiza la petición por todas las intenciones recibidas)
Rezar 24 Glorias en acción de gracias a la Santísima Trinidad por los favores y gracias concedidas a Santa Teresita del Niño Jesús, durante los 24 años de su  existencia terrena.
“Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.”
ORACIÓN FINAL
Jaculatoria: ¡Oh Santita sin igual!. Enséñanos el “caminito” de tu infancia espiritual.
Oración: ¡Gloriosa Santita mía!. Espero confiadamente me alcanzarás de Dios la gracia especial que en esta novena te pido. Yo en cambio, prometo imitar, con todas mis fuerzas, tus heróicos ejemplos, y apropiarme de las páginas de tu vida encantadora para que tenga la dicha de gozar de Dios en tu compañía en la patria de los Santos. En tanto, quiero, cual tu, ¡oh Florecita de Jesús!, “deshojar” en la tierra las flores de mis caricias a los pies del Amor de los Amores y cantar a lo divino tus encantadoras armonías:
“Por solo tus amores, Jesús mi bien amado, en ti mi vida puse, mi gloria y porvenir; y ya que para el mundo soy una flor marchita, no tengo más anhelo que amándote, morir…”

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